SAHM (Stay at home mum)

Antes de quedarme embarazada yo era de las que decía: “No tienes que dejar que la maternidad te absorba, tienes que ser capaz de volver a tu vida de antes lo más pronto posible”. Cómo mola luego comerse todas esas cosas con patatas, ¿verdad?

Durante el embarazo, ya empecé a intuir que ese no iba a ser mi camino y que yo quería quedarme con Blai el máximo tiempo posible. De todas maneras, era prudente, y siempre decía “En principio cogeré una excedencia hasta que Blai tenga un año, pero ya veré, porque igual al segundo mes ya estoy cansada y quiero volver”. Y al coger a Blai por primera vez en brazos lo vi claro, pero durante estos meses me he ido reafirmando. Quiero ocuparme de la crianza de mi hijo. Durante el máximo tiempo posible. Hasta que él necesite socializarse y acudir a otros lugares fuera de casa. Cuando por primera vez le comenté este tema Ramón (porque obviamente ha sido también una decisión de pareja), me dijo que los griegos decían que el niño iba a estudiar fuera de casa cuando los padres ya no podían enseñarle nada nuevo. Y en cierta manera, me parece que tiene mucho sentido.

IMG_3615

Pienso que, como padres, somos los más preparados para encargarnos de nuestros hijos, y más, durante los primeros años. Si, también más que los profesionales de las escuelas infantiles. (Obviamente en casos de negligencias o problemas severos no sería así, pero hablo en el caso de unos padres suficientemente buenos). La crianza se trata, básicamente, de la relación de apego (podéis visitar el post que escribí sobre el tema) que el bebé establece con nosotros. Esta relación es tanto biológica como emocional y se expresa en la vinculación entre el bebé, la madre y el padre. Se compone de un diálogo de juegos, interacciones, miradas, sonrisas, gestos, etcétera. De todos estos estímulos depende el desarrollo del cerebro y de las funciones psíquicas del bebé. ¿Y quién mejor para encargarse de ello que los propios padres?

Se, que al encargarme de la crianza de Blai, estoy renunciado a otras cosas. Pero no lo vivo así. No lo vivo como una renuncia. Para mi, la vuelta al trabajo va a estar siempre disponible, siempre es posible volver a trabajar. Pero Blai, no volverá a tener cinco meses. No volverá a gatear por primera vez. No volverá a regalarme una de sus sonrisas sin dientes ni a dormirse en mi pecho. Porque al final, dos años no son nada en nuestras vidas, pero determinan toda la vida posterior de nuestros hijos.

Processed with VSCO with a4 preset

Para mí, poder criar es un privilegio, es un regalo. No supone una carga. No lo vivo como una opresión. Para mi, una opresión, sería tener que volver a trabajar porque no puedo permitirme económicamente quedarme en casa (como es el caso de muchas mujeres y familias). Para mi una opresión es que ahora vayamos justos porque yo he decidido dejar de trabajar. Para mi una opresión sería que luego tuviese dificultades para reincorporarme por el mero hecho de tener un hijo a cargo. Pero ¿disfrutar de la crianza de mi hijo? No. No es una carga.

Entiendo y respeto que haya otras mamás y otras familias que no lo vivan así. Pero estas familias disponen de los recursos necesarios para poder hacer lo que desean. Las que escogemos quedarnos en casa no. Urge reformar las políticas sociales para dar apoyo (económico y social) a las mujeres y hombres que deciden quedarse en casa para ocuparse de la crianza de sus hijos. Nuestros hijos son el futuro, e institucionalizarnos o universalizar la educación 0-3 (como ahora se ve que está de moda decir) es una falsa conciliación. Es lo que quieren vendernos. No es una solución real. La solución real pasa por ofrecer reducciones de jornada sin cambio de posición o sueldo, pasa por disponer de bajas maternales mucho más largas, pasa por ofrecer reciclaje profesional gratuito a las mamás y papás que se reincorporan al trabajo. Pero desde luego no pasa por dejar a los bebés ocho horas al  cuidado de otros para que nosotros podamos trabajar cuando más nos necesitan. Las mujeres hicimos nuestra revolución, pero ¿quién hace la revolución de los bebés? ¿Quién defiende sus derechos? Son seres humanos, y merecen el mismo respeto que el resto de nosotros. Merecen ser tenidos en cuenta, también en la legislación y medidas sociales.

Cuando me preguntan que qué tal lo llevo, que si me aburro, que si salgo muy poco, respondo con sinceridad. Es intenso, porque lo es. Pero es lo más bonito que he hecho en la vida. Lo más grande que me ha pasado. El proyecto más motivador en el que he estado implicada es el de forjar mi futuro. El futuro. Un ser humano.

2 comentarios en “SAHM (Stay at home mum)

  1. Mamá es la teacher dijo:

    ¡Que preciosidad! Acabo de descubrir tu blog, este es el primer post que leo y me has cautivado. Yo también creo que cuidar de mi pequeña sea lo más bonito que he hecho y es sin duda motivador. Tengo la suerte de trabajar pocas horas y aún así siento que le estoy quitando algo muy grande a mi niña.

    Un beso y gracias por las bonitas palabras

    Me gusta

Responder a Paola Roig Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s